TIENES PLAN “B”? SIENTES CÓMO APORTA A TU LIBERTAD?

El sentimiento de libertad personal es muy importante.

Y tener un buen trabajo, productivo y bien remunerado, puede hacer que por momentos sintamos algo coartada nuestra libertad: No podría dejar ese trabajo fácilmente, sin consecuencias.

Esta es una de las situaciones en que tener un Plan B puede aportarme la agradable sensación de libertad no restringida.

Personalmente, siendo Director en importante empresa, elaboré mi Plan B por si debía resignar mi cargo. Inmediatamente recuperé la liviandad que significa “sacarse un peso de la espalda”. Supe que podía llegar a reemplazar ese ingreso, esa productividad y esa contención con otras posibilidades. Con mi Plan B.

Después de todo es lo que hacía mi madre, viviendo en el campo, con el estante más alto de su alacena. Si llegaban de improviso visitas, acudía a su Plan B: Carnes de caza en escabeche, vegetales conservados o duraznos preparados en almíbar. Y disfrutaba las visitas porque funcionaba su Plan B.

Hoy espontáneamente, sin planificarlo así, tenemos Plan B en varios tópicos. Si no funciona mi auto, tengo el teléfono de la empresa de auxilio o el del seguro. Pero en otras circunstancias de vida no me he preocupado en tenerlo.

Y eso hace a mi libertad.

¿Qué Plan B harás funcionar este domingo si tus hijos tienen compromisos y no te visitan, como es costumbre? Si el mal tiempo no te deja salir? O si el buen tiempo te estimula a salir y no hacer la tarea del hogar? Si tu trabajo comienza a no darte satisfacciones?

Estar atento a estos momentos y generar el Plan B, es contribuir favorablemente  a nuestro sentimiento de libertad personal defendida. Y eso es mucho.