Tener, hacer o ser ¿qué va primero?

Cambiar el contenido del paradigma que nos orienta suele dar muy buenos resultados en el camino a la felicidad.

El derrotero de nuestra vida depende mucho de la locomotora que elegimos para motivarnos, pues ella definirá vías, caminos, intensidades, sensibilidades, emociones, compañías, objetivos, logros, etc.

Como locomotoras distinguimos tres motivadores, que se han constituido en un modelo o paradigma y que ordenamos de distintas maneras:

Tener - Hacer - Ser

Y de esta forma solemos ordenarlos como prioridades. Creemos generalmente que si queremos TENER algo, lo que HAREMOS será para  obtener eso y llegaremos en consecuencia a SER algo conforme lo que tenemos.

Ejemplo sería quien primero decide TENER un determinado patrimonio, en consecuencia HACER cualquier cosa que le ayude a obtenerlo y como resultado entonces SER una persona con determinado nivel patrimonial.Pero así invertimos el paradigma.

Un orden más encaminado a la esencia y que pudiera acompañarnos a disfrutar la anhelada felicidad, sería: Primero definir qué queremos SER, en consecuencia HACER y como resultado de eso TENER.

En este orden coinciden todos los que describen el tipo de impulso que moviliza a quienes son profundamente felices en la vida. Imaginemos si no a quien elige primero SER artista, en consecuencia HACER lo que su disciplina elegida le sugiere y de esta práctica, sentir la satisfacción en el retorno que le permite TENER.

En mi cercanía tuve una lección excepcional de mi padre. Habiendo definido como su locomotora el SER un hombre feliz, lo condujo a él livianamente por el HACER, y le impuso un valor agregado al consecuente TENER. Prefirió, antes que contar dinero, propiedades o cosas materiales, definirlo con la frase que me repetía y que contenía la piedra filosofal de su alegría y su felicidad: "Todo lo que tengo es todo lo que he dado". Y fue feliz de dar hasta su último día y aún después. Y además me explicaba: “Flaco, he dado mucho, todo eso lo tengo. Y además nadie me lo puede robar o usurpar. Es mío por siempre, yo lo disfruto así”.

Amigos, familia, jefes, empleados  recibimos de mi padre afecto, consejos, sabiduría,  armonía, humor, simpatía, elogios, abrazos, charlas, pañuelos, compañía, apoyo… como que era millonario en dar, tanto, que su herencia hoy lo trasciende.

Esto mismo que estamos leyendo lo dio él, este artículo es resultado de ordenar efectiva y coherentemente ese paradigma:  SER -  HACER  - TENER.