¿Hacerlo “PERFECTO”, es siempre lo mejor?

¿O quizás también por eso pospones (procrastinas) objetivos perseguidos?

 

Hacer algo “perfecto” nos lleva a una sola posibilidad y a una única oportunidad, la perfecta. No puedo elegir, sólo hacer. Reconozco que existe la forma perfecta y a veces, si creo que no podré lograrla, no lo hago. Pospongo.

Procrastinar, posponer para el futuro, es algo casi común, pero en algunos casos puede volverse seriamente en contra de lo que es la declaración de voluntad de la persona. Sobre todo cuando es reiterativo.

“Escribiré un artículo perfecto, que nadie podrá desarrollar mejor” (única posibilidad).  “Bueno, hoy no, antes….” (y siguen motivos para posponerlo varias veces).

Hacer algo no perfecto, sino “lo mejor posible” ya es muy bueno. Sobre todo, si me permite cumplir con lo que deseaba hacer. Implica reconocer que existen varios modos o varias oportunidades posibles de hacerlo y una elección. Aquí también ejercito mi libertad de elegir entre opciones.

Y a esto puede acompañarme el Coach. 

A percibir que la perfección, cuando no es condición necesaria, no deberá ser la razón que me justifique a no hacerlo. “Lo mejor posible” me ayudará a no procrastinar si fue esa la razón que lo provocaba.